9.2.12

Precursores

 Pocos saben que Ernie Bushmiller comenzó sus días como historietista en una publicación autoeditada, que distribuyó en pequeños comercios y puestos de diarios del Bronx, su barrio natal. En 1919, a la edad de 14 años y con los primeros centavos ganados en su empleo como ayudante, Bushmiller concibió su primer proyecto como caricaturista: “Dogs with Clothes”. La publicación, sin firma alguna, constó de tan sólo 3 números, debido a los sucesivos altibajos económicos que padeció su familia, que obligaron al dibujante a abocarse de manera casi exclusiva al trabajo.
 Promediado los años 20 volvería a los “comics-strips” consagrándose definitivamente en la década siguiente gracias a su personaje “Nancy”, conocida entre nosotros como "Periquita".

 El tono de las historias de "Dogs with Clothes" fue variado: desde la denuncia de los fuertes conflictos obreros de la época hasta escabrosas escenas de sexo y violencia, protagonizadas por el Yellow Kid o Little Nemo junto a una enigmática niña con moño, que estimamos un antecedente de la pequeña Nancy. Siendo demasiado provocador para la época, el "mini-comic" no le retribuyó al autor ningún rédito comercial, vendiendo apenas unos pocos ejemplares. 
 Si bien jamás volvió al mundo de la autoedición, ni a argumentos de índole revulsiva para el status quo, no renegó nunca de sus primeros pasos, incluyendo diversos guiños a los viejos tiempos dentro de su creación más laureada.


 En México, tras el éxito de Periquita, la Editorial Novaro publicó en una sola revista los primeros dos números de “Dogs with clothes” (quedando el tercero inédito en nuestro idioma) que, por ese inexplicable fenómeno de las traducciones mexicanas, se llamó “Pequeño perro y su chaperola”, hoy inhallable.
 La editorial discontinuó su publicación por el fracaso económico que le implicó la desaprobación de la Secretaría de Educación Pública, y la lógica restricción en su circulación consecuencia de dicha negativa.

 Así se tejen invisibles redes entre sucesos aparentemente inconexos, a lo largo del tiempo y el espacio. 

 ¡Vaya un saludo para los “Dogs with clothes”!