20.8.13

Tiempo, Dinero y Pongodelfisum



Alguien en el Staff de Le Chien, contra todos los pronósticos, consideró que hacer una historieta empleando la vieja técnica de la xilografía era una buena idea. Tal decisión, concebida en un contexto de atraso en los tiempos de entrega, fue tomada unilateralmente y sólo acarreó más demora en la salida del dilatado N°4.



El proceso de creación, despilfarro de tiempo –y por ende, de dinero- para dos miserables páginas es más o menos el siguiente: 
un tímido boceto se pasa en limpio a un dibujo original hecho en tinta; éste es fotocopiado en hojas de calco para poder ser puesto de manera invertida sobre el taco de madera –fibrofácil en realidad- (preparado previamente con tinta china negra y goma laca). Con un papel carbónico blanco debajo del calco, se redibujan las imágenes sobre él, trasladándolas –de este modo- al taco. Luego, armado de gubias, se talla conservando lo que en el dibujo se ve negro. Terminada la talla, se entinta con rodillo y tinta gráfica, se ubica una hoja encima del fibrofácil y se imprime ejerciendo presión, sea con cuchara de madera, sea con prensa de grabado. 



Una tira del precario boceto inicial.

Un innecesario segundo boceto.
 
El original en tinta; nótese la corrección del brazo en la tercera viñeta.

El llamado "Original Múltiple", impresión directa del taco.



Esta concepción del fansín, que pese a las limitaciones técnicas del autor busca el mejor resultado gráfico posible, con énfasis puesto en el aspecto plástico, está reñida abiertamente con la que hoy por hoy es la nueva movida que está pegando en el reducido mundillo de los tebeos amateurs.

La economía de tiempo, de recursos, de páginas, de plata y de dibujo es la nueva tendencia que impone Le Pongodelfisum, movimiento estético/ filosófico que avanza sumando adeptos y que actualmente está siendo objeto de los más sesudos análisis.

"Solo de Batería" obra cumbre de Le Pongodelfisum.

Es evidente que las sombras detrás de Le Chien, buscan llamar la atención con una presunta disidencia estética y darse aires de artistas con estas burdas estratagemas. 
Encima, vean el resultado ¡Vaya fiasco!





Originales (Bocetos, Dibujos, Calcos, Tacos, Impresiones, Etc.) y meses para un par de páginas.

12 comentarios:

Juan Pablo Se(h)artró dijo...

El pongodolfismo, siempre a la vanguardia, marcando tendencia, haciendo época... En fin, hoy incomprendido, mañana loado, pasado cooptado y ulteriormente, anquilosado.
En cambio, ese capricho anacrónico de la xilografía, está directamente llamado al olvido, o simplemente a pasar desapercibido. Bienvenida sea esa reacción.
Saludos.

Porongolfo dijo...

HE!! AGUANTE PONGODOLFO, GATO CON BIGOTES DE LECHE!!!

José Pérsonal dijo...

El número está dilatandose, cada vez más.
Igual no está más dilatado que sus anos.
Jaja,
Saludos.

jacinto larami dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
NN dijo...

Bueno, pero nadie puso en duda la dilatación de nuestros anos. Eso no se cuestiona ni se discute y no es el asunto del post precedente.

Anónimo dijo...

Lo que nadie osa discutir es el tributo al toga loco ese (toga el dibujo y toga su creador) en el paseo de la historieta.

El afamado Apache dijo...

Es un merecido homenaje a un grande del humor argentino. Es por gente así de grande y humilde que tenemos prestigio en el exterior. Por ello, cuando se habla de muralismo, el mundo no mira ya a México. ¿Cómo hacerlo si la grandeza de los togas enceguece? Y nada más ni nada menos que en la calle de los portentos, el aclamado Paseo de la Historieta. Si hay algo que mueve al país, es la historieta, sí señor. ¿Qué me vienen a hablar de fútbol? En mis viajes al exterior numerosos fueron los extranjeros que me comunicaban la envidia que sentían por mi procedencia, por haberme codeado con tantos grandes maestros, no sólo del humor: Maestros de la vida.
Por eso, entiendo a estos perros, perros dibujando, claro. Ellos no se animan a discutir lo indiscutible. Un mural que es un pequeño pero honesto homenaje a una de las estrellas de nuestra honrosa nación. A los grandes, hay que premiarlos en vida. ¡Grande, Landrú querido! ¡Argentina! ¡Argentina! ¡Quiero argentinos para mi Argentina!

Trailer dijo...

A mí me gusta la disidencia estética.
Lo ideal es seguir con la disidencia. Porque cuando los seguidores de moda que se sumen a le pongodelfisum luego se sumarán a la moda de comprar una prensa y tardar más de cinco minutos por viñeta. Sin deshacerse de la prensa, las sombras -o al menos un rincón de ellas- retomo, las sombras lechienescas sin deshacerse de la prensa, pueden comulgar con el pongodolfismo que abandonaron los inconstantes que sólo abrazan la novedad, la movida que está pegando.

Trailer dijo...

Está mal redactado el comentario anterior, pero la idea, ¿se entiende?

Si los acólitos de la moda se inclinan por el pongodolfismo, abracemos la prensa. Si ellos quieren prensa, hagamos la gran pongodolfo.

Ah, pero alguno, no sé quién, no puedo ni siquiera sospecharlo, alegará que no debemos obrar según los demás. Porque con tal de desviarnos, se esforzarían al punto de demorarse más de cinco o diez minutos por viñeta. Pero hemos de mutar, sí, como Wolverine, aquel frondoso mutante que nos divierte con sus adamantinas tropelías ahora made in Disney. Quedarse quietos es cosa de muertos. Lo único permanente es lo impermanente. Nada peor que alguien diga con certeza "Ese fanzín nunca progresa, viste un número = viste todos". Incluso el pongodelfismo es dinámico, no es lo mismo el solo de batería que el de Mickey o el del pobre cornudo cuyo nombre he osado olvidar, puesto que soy un trailer herido por las muchas patadas. De hecho, mis funciones cognitivas se han limitado notablemente a la hora de redactar oraciones. Las dejo incompletas y

Trailer dijo...

¿Abracemos o abrazemos?

Dios, mis pies están heridos, necesito curación ya.

Anónimo dijo...

Yo lo definiría de la siguiente manera: El Pongodolfismo es como el Adolfismo Saaismo, es la dinamica de lo impensado, es romper con los arquetipos de la sociedad, es tirarse un pedo en el colectivo y echarle la culpa al otro; No es ciencia que pueda enseñarse, es imprevisto constante.
Les comento, por si no lo sabian, que Pongodolfo tambien tiene una prensa en su casa.

(David) Le(b)ón (Kennedy) Gieco dijo...

Yo pongo los votos por Porongolfo ¡Stop!